Segundo poemario

Como algunos y algunas ya saben, en breve, saldrá mi segundo poemario, fruto de un proyecto sesudamente personal. Son 98 páginas en las que perderse a descubrir algo más. Un libro completamente diferente a su predecesor. O andas, o la vida te come. Qué menos que inventarte un idioma y dedicarte la ortografía. Adelanto la portada, y en ella ya pueden verse los cambios. He contado además de con ella, con la inalcanzable participación de John Oliver, a los mandos de los lápices, desde la cara hasta las tripas con una decena de ilustraciones. Y un montón de vino. Pronto anunciaremos la fecha de la presentación en Palma, y lo que venga, bienvenido será.

Como algunos y algunas ya saben, en breve, saldrá mi segundo poemario, fruto de un proyecto sesudamente personal. Son 98 páginas en las que perderse a descubrir algo más. Un libro completamente diferente a su predecesor. O andas, o la vida te come. Qué menos que inventarte un idioma y dedicarte la ortografía.
Adelanto la portada, y en ella ya pueden verse los cambios. He contado además de con ella, con la inalcanzable participación de John Oliver, a los mandos de los lápices, desde la cara hasta las tripas con una decena de ilustraciones. Y un montón de vino.
Pronto anunciaremos la fecha de la presentación en Palma, y lo que venga, bienvenido será.

La pasión

A todas horas nos instruye
la misma pasión endémica
que exaspera el sentido volitivo
de la vista.

Nos vemos como críos,
asomados al asombro
de un aljibe al que
por pura costumbre
acuden las ranas
las libélulas, las piedras
y algún salivazo espumoso
cuando nadie nos ve.

Siempre volvía del campo
oliendo a fuego
y al sudor de mi perro.

Qué pasión
la de aquellos misterios
que ahora son
arrugas hablando
cuando muevo la boca.

Sigo sin entender
el vibrar de los gatos,
el perfume dulce
de la ropa interior
en los pezones.

Pero al fin entiendo
que la lluvia no ahoga,
que los besos mojan
y que tu vergüenza
es redonda y roja.

– Enrique Urbano.