Domingo

Seguramente habrás leído a Benedetti
mucho antes que yo,
tendrás los ojos más abiertos,
y a esta hora, los labios
menos bigotudos y más despiertos.

Quizá tus besos dejen
esa hipersensibilidad dental
de meter la cabeza
en el congelador.

Quizá sea aproximadamente
durante ese segundo,
en el que me convierta
en un ignorante de las cosas
y un imbécil del tiempo.

Llueve.
Y todo es para ti tan Benedetti,
que no puedo decirte
nada más que no sea mirarte.

Será entonces cuando me achante,
me calle, y me marche a casa
a pelar la pava, contigo, unas papelinas
y algo de vino, a ver si te escribo
un paraguas para tu confeti.

 

– Enrique Urbano.

Premio Dardos

Imagen

 

Lo primero, pues el orden de los factores altera el producto, agradecer al blog http://epidemicas.wordpress.com su consideración de lunático a este lugar concediéndole esta nominación. El premio Dardos, reconoce la dedicación y creatividad invertidos en el blog. Qué lunáticas, señores y señoras. De corazón mi agradecimiento. Cuando hablo de “esas” cosas, me estoy refiriendo precisamente a éstas. Que un lunático te considere lunático, digamos, no está a la orden del día. Invito y casi empujo a que visiten su Blog. Hace ya un par de días que recibí la noticia, quería adjuntarles la fotografía que aquí aparece y para ello entré en epidemicas. Desde entonces, no he podido más que contener la respiración hasta hoy. Vayan, necesitarán una semana para ser capaces de contarlo.

(Los nominados deben mencionarlo en su blog y nominar hasta un máximo de 15 Blogs más)

Ahora, va la lista de mis nominados:

http://lachicaimperdible.wordpress.com/

http://gagohuelva.wordpress.com/

http://violetavoltereta.wordpress.com/

http://inquietamental.com/

http://sandralopezayalafotografia.wordpress.com/

http://cabralroberto.wordpress.com/

http://albabenitezfotografia.wordpress.com/

http://archiduquesa.wordpress.com/

http://benjaminrecacha.com/

http://simispiernashablaran.wordpress.com/

 

Salud.

 

Epidémico Criticón, Enrique Urbano.

Cenicienta

Ponte a pensar
en las cosas despistadas
que se dejan los momentos
en las horas.

Ahora en todas las llaves suicidas
en busca de otro bolsillo,
o en aquellas monedas intrépidas
que cayeron al precipicio
desde el ascensor.

Ni qué decirte
de las migas de pan
entre los cojines del sofá.

Cuantas historias
se habrán perdido
buscando un zapatito
de cristal.

Cuantas esquinas 
malgastadas
en un baile 
de salón.

Cuanta lengua hecha bruja
y cuanto corazón encantado
gimiendo lunas.

Basta. 

El cuento se ha acabado,
Ahora nos toca a nosotros
querernos,
como se quieren los ogros.

 

Enrique Urbano