El Padrino (I)

¿De dónde vienes?
Todavía llevas espuma 
en la boca.
He dejado los rosales
a medio tender,
no son horas.

Déjame explicarte
que es imposible
inhalar a la vez
que el corazón late.

De estos chismes 
y otras cosas,
te irás dando cuenta
a la velocidad
del desollado de tus codos,
a la par con la involución
de tus tripas
hambrientas.

Es necesario saber
que las hadas
también gimen,
que los héroes
también mueren,
que la Luna
es negra
y las estrellas -¿las ves?-,
ya no existen.

Como es necesario,
que alguna vez,
muerdas una bala,
para poder entender
la fragilidad de tus dientes.

 

Enrique Urbano.

Anuncios

5 pensamientos en “El Padrino (I)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s