Un hombre y un mendigo

Hay un mendigo greñudo,

que duerme frente

al banco de cada día.

Aquello que antaño tuvo,

no contiene más amor

que la pasión desbordada hoy.

Y ante su puerta,

la gente cree verlo delirando,

sin entender que está gobernando

la ausencia de fantasía

de los que van caminando.

Imagina un batallón,

sin capitán ni postulantes,

que van con él cantando,

y el cielo se les hace tarde.

Me pregunto si aquel hombre,

que la coincidencia ha hecho pobre,

será el mismo hombre, con distinto nombre,

que se hace llamar hombre, sin ser hombre.

Solo sé que el mendigo de a pie

pasea mil cochinas monedas,

mientras que el greñudo,

dos, cual si fueran estrellas.

Es por ellos que pregunto,

dime, por lo menos,

quién es mendigo,

y quién usurero.

Enrique Urbano.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s